10 años en Twitter

Cumplo 10 años como usuario de Twitter. Confieso que lo hice dejándome arrastrar por quienes consideraban que había llegado lo definitivo. Entonces estaba en Huelva y le dí una oportunidad. Un año después me convencí que era una excelente manera de estar informado, accediendo desde mi muro a informaciones ofrecidas por fuentes de confianza. Desde entonces, en el autobús, esperando la dentista, desayunando, siempre lo consulta. A veces me guardo el enlace para verlo más tranquilo o directamente lo retuiteo tras leerlo. Cada tuit tiene su afán. Estoy cerca ya de los 7.000 seguidores y eso que no he comprado a ninguno, que conste.

Creo sinceramente que es una excelente herramienta para periodistas, como altavoz y como micrófono; para escuchar y hablar; para comentar con otras personas aspectos diarios de la vida, de los que siempre se aprende. Así que pienso seguir enfrascado en mi twitter. Dentro de 10 años ya hablaremos.

Anuncios

Blog, Facebook o Twitter?

No sé ni siquiera si es un dilema, pero me doy cuenta de que mi uso intensivo de Facebook y, sobre todo, de Twitter, ha cambiado mi forma de interactuar en la Red, como usuario. Antes me centraba más en mi blog y plasmaba mis opiniones con claridad. Ahora, esto mismo lo hago recogiendo enlaces vía Twitter y compartiéndolos en Facebook, lo cual tiene mayor impacto social, suponiendo que eso sea importante. Eso me lleva a pensar que mi blog está perdiendo fuerza como elemento de relación en Internet, pero me niego a cerrarlo, porque lo quiero como si fuera un hijo y porque necesito, aunque sea muy de vez en cuando, una ventana con más corriente de aire que Facebook y Twitter.  Pulse sobre la foto para verla a mayor tamaño.

El síndrome del blog desatendido

Coincido con Leandro Pérez Miguel, cuando dice que padece una afección bastante corriente en la blogosfera: un síndrome del blog desatendido, un SBD, esebedé para los amigos. ¿En qué consiste? En que actualizo el blog menos, mucho menos de lo que me gustaría. Cuando sufro un SBD, por el escritorio del ordenador deambulan varias entradas a medio escribir, que quizá no cuelgue nunca, y por mi cabeza rondan un par de ideas que no acaban de cuajar. Y así pasan los días.
Yo creo que el debate es más profundo. Que yo estoy todo el día colgado del Twitter porque me informa y reconforta. Estoy actualizando varias páginas de Facebook, además de interactuar con él en varios otros sitios… y la importancia del blog, al menos en lo que a la inmediatez de la idea se refiere, ya no se hace presente. El blog queda para la la reflexión sosegada, cosa que muchas veces no es posible, sencillamente porque no tenemos tiempo. ¿O no?