El puente entre dos mundos

2015-10-25 11.20.30Mi buen amigo Manolo Terol, catedrático en la Universidad Pablo de Olavide, me ha regalado su reciente libro “El Neoconstitucionalismo Latinoamericano” editado por Tirant lo Blanch, lo que supone un análisis realista y algo heterodoxo de este concepto. El caso es que en su primera página aparece lo que pueden ver en la foto, un código promocional oculto sobre el que hay que rascar para obtener una copia en digital. Para ello, naturalmente, tienes que registrarte en la web de la editorial y te informan que podrás acceder mediante sus servicios de Nube de Lectura.

Confieso que no conocía este curioso método de enlazar el mundo analógico del papel y el digital y no sé si tendrá éxito o no. Seguramente la solución la han buscado quienes creen en la prioridad del papel, en función de una industria todavía marcada por esta visión física de las cosas. Seguramente, pensará que de esta manera satisface las necesidades de quienes preferimos leer en digital, por muchas razones, entre las que están las económicas.

Tal vez algún día veamos una gran editorial con un gran fondo en digital que te ofrezca la opción, con el mismo precio y mediante rasgadura de promoción, de recibir en casa un ejemplar en papel y alguien lo vea como un intento de subvertir la realidad. Tiempo al tiempo.

Anuncios

Seguimos sin modelo de negocio en el libro electrónico

Así lo dice un informe del Ministerio de Cultura, que vemos en Ediciona. El trabajo del grupo, desde su constitución, ha consistido en aportar los conocimientos de diversos expertos y establecer conclusiones sobre la realidad y potencialidad del formato digital para el mundo del libro y la lectura. Algunos de los puntos principales apuntan al crecimiento de la edición electrónica en España, que supera el 48% frente a  datos del año anterior. No obstante, tanto autores como lectores, libreros, distribuidores y, especialmente, editores, están afrontando este proceso de cambio con cierta cautela debida a dos factores: por un lado, la necesidad de readaptar el actual marco legal a los nuevos requerimientos del entorno digital; por otro, la ausencia de un modelo de negocio definido. Sigue leyendo