Cuando los refugiados éramos nosotros

539 veces, a día de hoy, se ha compartido esta entrada de Facebook, que hice con la composición de dos fotos. Se hizo eco de ella El País y de ahí su éxito, seguramente porque la imagen es suficientemente clara como para no necesitar más explicaciones.

Pulse sobre la foto para acceder a la entrada de Facebook (conste que he intentado insertarla con el código que facilita Facebook, pero no se ve la foto, algo estaré haciendo mal).

Refugiados, ayer y hoy

Anuncios

Probando entrada embebida desde FacebooK: una historia de superación

El vídeo es magnífico. Nos cuenta la vida de un matrimonio que lleva 64 años juntos, donde ella sufre alzheimer. Son Pepe y Fuencisla. Hombres como él nos hacen falta muchos. Se llama “Memorias de un corazón”.

Evidentemente no me funciona y no voy a insistir. Tomo el vídeo de Vimeo.

  Pepe se la juega. Le pide a Fuencisla que mire a un lado y cuando se vuelve le planta un beso en la mejilla. Sesenta y cinco años más tarde,  Pepe sigue besando a diario a su mujer, pero solo uno de los dos se acuerda de aquel primer beso en las afueras de Segovia. Pe&Fu, Memorias de un corazón, es la historia de un amor indomable al que ni el tiempo ni el Alzheimer pueden vencer.

Sentirse adolescente con un teléfono feisbuk

Me han dejado que pruebe este Vodafone 555 Blue, un teléfono que gama media baja con el que me he divertido jugando al Facebook y manejándolo como si fuera solo un adolescente. Porque está pensado para eso, tarjeta prepago que se mantiene con el saldo si no te descuidas; música, fotos y un teclado qwerty bastante cómodo. Sin embargo, no tiene wifi. Vodafone está dispuesto a venderlo mucho, porque habrá facilidades para quienes quieran un teléfono para Facebook y poco más. A partir de ahí, lo que quieran. Por ejemplo, puede ser un buen regalo para un adolescente necesitado. Hasta el tacto me ha gustado.

Blog, Facebook o Twitter?

No sé ni siquiera si es un dilema, pero me doy cuenta de que mi uso intensivo de Facebook y, sobre todo, de Twitter, ha cambiado mi forma de interactuar en la Red, como usuario. Antes me centraba más en mi blog y plasmaba mis opiniones con claridad. Ahora, esto mismo lo hago recogiendo enlaces vía Twitter y compartiéndolos en Facebook, lo cual tiene mayor impacto social, suponiendo que eso sea importante. Eso me lleva a pensar que mi blog está perdiendo fuerza como elemento de relación en Internet, pero me niego a cerrarlo, porque lo quiero como si fuera un hijo y porque necesito, aunque sea muy de vez en cuando, una ventana con más corriente de aire que Facebook y Twitter.  Pulse sobre la foto para verla a mayor tamaño.

Virus en Facebook

Esta mañana me he encontrado con un mensaje de un buen amigo diciéndome que le confirmara si la foto que había encontrado en la Red era mía no. Lo único que me mosqueó era que tenía palabras en portugués, pero lo abrí y resultó ser un virus, un troyano, que, afortunadamente, detectó el antivirus. De modo que ya saben, desconfíen de cualquier mensaje de Facebook del que no estén seguros. Yo, por mi parte, pido disculpas a quienes me envíen algo a Facebook y no lo responda. Tal vez sea porque no lo he abierto, ya que parece que hemos empezado con la distribución de virus. Eso sí, mi amigo no tenía culpa ninguna, que quede claro. El sistema infectado coge cualquier dirección de nuestra lista, aleatoriamente.