Aquel 23F y la pequeña radio que nos salvó a todos

Aquel 23F yo estaba estudiando un examen de último curso de Periodismo. Vivía en la Carretera de Vicálvaro y estaba escuchando RNE hasta que sonaron los tiros y se cortó la emisión. Desde ese momento pensé en que vería pasar las tropas del Cuartel de Vicálvaro camino del centro de Madrid. Sabía que mi compañero Vicente Mateos estaba en el Congreso y llamé por teléfono. La operadora me colgó sobre la marcha, por lo que llamé al padre de Vicente para comentarle que algo grave había pasado. También llamé a mi padre a su oficina y se lo comenté. Luego, larga espera. Llamada de mi hermano, que llevaba unos meses en EEUU y llamada mía a mi amigo Ricardo Sampablo, entonces ugetista de pro, al que le dije que se viniera a casa si la cosa se ponía fea. Esas fueron mis primeras horas. No dormí mucho.

A primera hora de la mañana nos fuimos Vicente Mateos y yo a los alrededores del Congreso. Nos dejaron pasar a la zona de prensa con nuestro carné de la Facultad de Ciencias de la información y allí pasamos toda la mañana. Vi engolarse a José María García, que nunca cumplió su promesa de dedicarse a la información general. Vi a gente preocupada y vi a gente resuelta. Salté y salté cuando salieron los diputados y mi tía Lola, la hermana de mi madre, me vio por la tele y le entró el miedo en el alma, porque sabía por lo que había pasado su padre — mi abuelo — tras la guerra. Todo se juntó. Yo hice lo que tenía que hacer y haber estado allí fue una experiencia inolvidable.

radioDe todo aquello recuerdo la historia de la pequeña radio que un diputado llevaba en su maletín y que se convirtió en el lazo con el exterior. Julen Guimón era este diputado. Escuchaba las noticias y luego se apoyaba como si estuviera durmiendo y contaba a los de al lado lo que había oído y éstos, a su vez, a todos, hasta que se enteraba todo el hemiciclo. Por eso aguantaron. Sabían que las cosas se estaban arreglando fuera.

Hoy pienso que si el golpe se produjera en estos tiempos tendríamos fotos robadas, twitter varios, vídeos extremos y hasta los guardias saqueando el bar del Congreso — incluido el bote de las propinas — en un alarde de hombría de bien. En fin, ya es historia. Vivan las radios portátiles. Yo sigo guardando una que me compré por 100 pesetas en Ceuta, allá por 1979. Funciona estupendamente.

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Escuela de Verano de Podemos en Sevilla o la definición del pragmatismo político

Si, estuve en la Sala TNT de Sevilla, en la Escuela Itinerante de Verano de Podemos, porque prometían unos talleres sobre Prensa y Redes Sociales atractivos, sobre todo porque venían los que consiguieron aupar a esta formación política en pocos meses y obtener 5 diputados en las pasadas Elecciones Europeas. Sin embargo me resultó mucho más interesante el marco teórico con que comenzó la jornada, seguramente porque no había secreto en el trabajo de Comunicación. Simplemente echaron todas las horas del mundo y aprovecharon el tirón de la red y la simpatía de los periodistas hacia ellos. Y les funcionó. Elaboro aquí este resumen para acceder a él en el futuro y comparar lo que aquí se dijo con la realidad, que irá imponiendo su rotunda verdad a medida que pase el tiempo. Agradeceré cualquier comentario que añada información y debate. Por cierto, el encuentro fue en una sala alternativa de teatro, la Sala TNT, en Pino Montano, donde todos compartieron una paella solidaria a la hora de la comida. 350 asistentes.

Un momento del actoEn mi opinión, y con mucha diferencia, la mejor mesa fue la primera, en la que estuvieron Carolina Bescansa (fundadora de Podemos) y Jorge Lago (coordinador de la exitosa campaña de las Europeas) porque aclararon las ideas y apuntalaron el pragmatismo absoluto de esta formación política, que me cogió tan de sorpresa que me costó entender algunos conceptos. Para ellos lo importante es dejarse de teorizaciones absolutas. Se trata de ganar las elecciones para cambiar las cosas, siempre en un continuo debate donde son conscientes de que caerán en numerosas contradicciones continuamente.

Renovaron conceptos y se basaron en esa nueva lectura para plantear el futuro de un Podemos que, eso sí, lo deja todo pendiente para la Asamblea Constituyente que tendrá lugar en el otoño, probablemente en noviembre y en Madrid, para confirmar el borrador que ya está discutiéndose en los círculos. http://www.teinteresa.es/politica/ASAMBLEA-CONSTITUYENTE-PODEMOS-CELEBRARA-OCTUBRE_0_1171083835.html Y el argumento de que “Podemos no opina de muchas cosas hasta esa Asamblea” lo impregnó todo, a pesar de que representantes de muchos círculos de poblaciones andaluzas les recordaron que había unas Elecciones Municipales en primavera y que “ya vamos tarde”. Sigue leyendo

Súbditos o Ciudadanos

Tener cierta edad supone pocas ventajas reales, pero alguna aporta. Es el caso del horizonte temporal amplio.
Cuando se ha vivido en el franquismo y notado sus coletazos; cuando se ha asistido al desembarco en el poder de la más importante organización política que ha tenido, hasta ahora, nuestro país (PSOE); cuando se ha visto construir una organización clientelista basada en el beneficio y no en la ideología de futuro; cuando esa organización política acaba convirtiéndose en una suerte de compromiso de papel cuya credibilidad está de nuevo por reconstruir; cuando se descubre una derecha con los mismos tics de siempre, incapaz de equipararse a cualquier partido europeo conservador,  y unos ideólogos que rescatan y gritan conceptos anteriores al Concilio Vaticano II… uno se acuerda de muchos momentos de hace más de 35 años y, en algunos casos, ve las mismas caras de desasosiego que la mía.

Recuerdo el referéndum de la OTAN de marzo de 1986, al que se llegó tras una carrera en la que todos afirmaron ganar y que, a la postre, no sirvió para nada porque estamos en la estructura militar por decreto de Aznar con el apoyo del PSOE, contradiciendo lo que apoyaron los españoles con su voto.

El miedo agarrota a nuestra clase política y tiene anestesiado a nuestro presidente del Gobierno. Pero el miedo es de derechas; siempre lo ha sido. Da muy buenos resultados, como  bien sabe Esperanza Aguirre, que está haciendo el trabajo a Rajoy, encerrado en una urna donde sólo escucha lo que unos pocos quieren decirle.  Hoy me siento más súbdito que ciudadano.

Refe… Refe… Referéndum

Confieso que el anuncio de incluir en la Constitución un techo de gasto no me pareció mal del todo. Es cuestión de acuerdo político y cumplimiento de los pactos… y, sobre todo, del acuerdo de los ciudadanos.

Vale, reformemos la Carta Magna acudiendo a un referéndum donde los ciudadanos valoren y eleven a su categoría el texto fundamental y no nos dejemos llevar por las prisas y las artes de Zapatero y Rajoy, junto a sus aguerridos socios europeos, que quieren ahora a toda prisa cambiar algo muy, pero que muy serio.

Además, hoy mismo me entero de que la reforma ya no tendrá cifras concretas, que Rubalcaba prefiere que esa cifra se marque en una Ley Orgánica, menos rígida. De modo que donde dije digo, digo Diego y ahora todo se queda en un cambio de norma fundamental más o menos de penalti para que toda la clase política se quede contenta y cada cual maneje sus argumentos en campaña.

A estas alturas del partido, ni el PSOE es quien dijo ser cuando ganó las elecciones; ni el PP es nadie para forzar la marcha. De modo que dejemos que las cosas vayan en su rumbo y no olvidemos que la soberanía popular reside donde reside…. Refe… Refe… Referéndum.

No nos merecemos esto….

Este video que circula por la Red, donde los antidisturbios agreden a una joven y luego al periodista que les hace una foto, en el marco de la tensa vida madrileña de la visita papal, es la viva imagen del desencuentro entre las ideas, los sentimientos y la Fe religiosa.

Las tres cosas son fundamentales para que funcione una sociedad y el respeto a todas ellas forma parte de los derechos que, como ciudadanos, nos otorga nuestra democracia. Cualquier desequilibrio hacia una de ellas provoca rupturas… y violencia.

Por favor, dejemos que cada cual viva con libertad sus ideas, sus sentimientos y su Fe religiosa y hagamos, entre todos, posible esa convivencia. Ni el Gobierno, ni el PSOE, ni el PP, ni el Vaticano, ni Interior ni la madre que los ha parido son nadie para cuestionar este equilibrio. De modo que ni Zapatero, ni Rubalcaba, ni Mariano, ni Esperanza, ni el Papa, ni agente policial alguno tienen bula para impedir el ejercicio de estos derechos. No entenderlo de esta manera es decirnos que no vivimos en Democracia.

Mi apoyo a los periodistas que vuelven de nuevo a jugarse el pellejo en la calle, que no se conforman con las prebendas y el calor del poder establecido. Esos tiempos de violencia contra la prensa se me imaginaban terminados.

Proyecto Europeo. Fortalecimiento de las Democracias

Texto de mi intervención en las jornadas “Retos y Desafíos Progresistas Frente a la Crisis Global”, organizadas por la Asociación Progresistas.

Hace tiempo que desde mi banco me dicen que cuento con un asesor personal y que no dude que llamarle ante cualquier duda o servicio que pueda necesitar. Esta mañana, pensando en estas jornadas, le he llamado y le he dicho que quiero que me explique en qué fondos se están invirtiendo mi plan de pensiones y el de mi esposa. Especialmente si son fondos europeos, norteamericanos, de países emergentes o paraísos fiscales…

El hombre ha intentado reconvertir mi pregunta explicándome que el Banco busca la mayor rentabilidad para el usuario (mentira, busca la mayor rentabilidad para sí mismo, pero eso ya lo sabemos) y que si estoy descontento puede ofrecerme otra serie de productos.

Le he insistido en que sólo quería saber dónde está mi dinero invertido; algo tan sencillo como eso. Me ha pedido una hora de tiempo y, a vuelta de llamada, me ha contado que el 33% del dinero está en un fondo industrial español de nombre indescifrable con sabor a petróleo; el otro 33 en un fondo taiwanés de gran tradición inversora y el último 33 en un fondo londinense que, al mismo tiempo, administra fondos de países emergentes como México, Brasil y Corea.

Eso hoy, claro. Mañana pueden cambiar las cosas en función de lo que el banco decida y las rentabilidades manifiesten.

“Es lo que usted firmó”, ha añadido mi asesor personal. Libertad para invertir su dinero donde creamos conveniente.  – Entonces, le dije, mi dinero apenas está en Europa ni se le espera, con la que está cayendo. Mi pensión depende de Taiwán, Ciudad de México y Corea y, parcialmente, de una petrolera española que acaba de ser comprada por la “International Petroleum Investment Company”,  sociedad que forma parte de un fondo soberano de Abu Dhabi.

Bien, dadas las gracias a tan probo funcionario, pongo delante de ustedes este ratito de conversación bancaria de esta mañana, para poner de manifiesto –sólo soy un periodista observador de la realidad – algo que ya sabemos todos, pero que conviene recordar, a los efectos de la supuesta identidad europea, que, en teoría, venimos a discutir aquí, buscando algún resquicio social al que agarrarnos. Son dos ideas:

•    Las corrientes económicas tienen que ver con el Pacífico y su globalización determina cualquier escenario, por pequeño que sea, ayudado por un poderío tecnológico que es, por sí mismo, determinante.
•    Ya no valen los criterios que marquen los mercados tradicionales, cuya estabilidad marcan otros escenarios, centrados exclusivamente en la rentabilidad, por encima de las personas, los gobiernos y los países.

¿Y Europa? ¿Hacia dónde va? Es evidente que el recorrido actual, al menos desde el ingreso de España en la Unión, parece tocar techo y es necesario un replanteamiento que no se centre en esa rentabilidad exclusiva que, insisto, se demanda a muchos kilómetros de distancia y en función de muchos intereses que no podemos ni conocer ni controlar.

A esta situación se llega por la existencia de una gigantesca estructura burocrática que ha consagrado sus esfuerzos en políticas abiertamente coyunturales, como la PAC, que ha generado una superestructura agraria subvencionada que sonroja a quienes claman por el reparto equitativo de la riqueza y el final del hambre en el mundo.

Se ha creado también una estructura política que no reproduce los criterios democráticos de cada país. En las grandes cumbres europeas, como Maastricht en 1992, o Lisboa en 2007, cuyos tratados determinaron el futuro de Europa, tanto en estructura como en crecimiento, las decisiones se tomaron a puerta cerrada entre sus jefes de Gobierno.

Ellos, luego, informaron al mundo de unas decisiones que, insisto, se tomaron a puerta cerrada y en función de múltiples intereses que, por cierto, aplaudimos y animamos desde los medios de comunicación, elevándolos a categoría de verdad absoluta, sin entrar en profundidad crítica ni reconocer que el Parlamento Europeo – donde se plasma directamente la voluntad de los europeos — sigue siendo una figura mastodóntica, cara, burocratizada e incapaz de criticar y corregir a quienes toman las decisiones.

¿Y la Europa Social? ¿Debemos olvidarnos de ella en tanto no resolvamos las cuestiones económicas? Este parece ser el discurso oficial no reconocido. En mi opinión, aquí está la principal cuestión de debate y el elemento que, desde una visión progresista, debemos plantear como innegociable: no se entiende una Europa de futuro sólo desde una visión economicista. Es más, es la Europa de las personas la que puede conseguir que creemos nexos que nos ayuden a superar todas las dificultades.
La Tecnología, la cultura, la innovación, la investigación… constituyen armas de desarrollo social donde los europeos podemos convertirnos en eje de una nueva visión cuya rentabilidad no es sólo económica. Va mucho más allá.

No es sostenible que Grecia o Portugal sean sólo una referencia en función de los índices de su prima de riesgo o que Italia y España se sientan acosados por fuerzas no aclaradas del todo, mientras que Irlanda ve marcharse su sueño de desarrollo.  No es de recibo que Alemania pretenda ahora cambiar las reglas del juego en función de intereses privados; o que Gran Bretaña utilice su insularidad para resistir sin arrimar el hombro.

El discurso debe ser otro. Buscar lo que nos une para ser más productivos en nuestro propio territorio europeo. De acuerdo que la Economía es fundamental para entender un Estado  (en España, por cierto, tendremos en algún momento que afrontar la locura de la financiación autonómica y la cuestión catalana) pero no puede ser la única vara de desarrollo, porque hay otras formas de abordar el futuro, principalmente creyendo en las personas y en sus capacidades y no determinando el futuro en función de lo que se decida en oficinas oscuras, en términos de propiedad y dependencia.

Es decir, una sociedad no articulada y acrítica; una Administración Pública que no garantice servicios esenciales; unos medios de comunicación en manos de intereses exclusivamente económicos; una clase política a la deriva, sin visión regeneracionista… nos puede garantizar una dependencia de especuladores que son los que están determinando nuestra existencia.

Una Europa unida; es decir, una Europa de las Personas hubiera sido el mejor antídoto para evitar los acontecimientos de los dos últimos años, donde alguien ha decidido que debemos pagar mucho más de lo que debemos, en función de nuestra apatía y dependencia.

Es hora de organizarnos y exigir en toda Europa una visión, si quieren, con bonos europeos, agencias de rating europeas y tasa Tobin en la UE; ese impuesto sobre las transacciones financieras que pocos se atreven a plantear.

Gracias.

5 ideas que han marcado estas Elecciones

Dos días después de las Elecciones escuchamos a unos y a otros ideas que no renuevan nada. Es como si los comicios se hubieran celebrado en 1991. Y eso ya es triste. Nuestra clase política sigue ensimismada, incapaz de dar explicaciones más allá de las políticamente correctas.

En todo caso, hay cinco ideas que, bajo mi punto de vista, han marcado este encuentro electoral:

  • La actual configuración de esta sociedad de las TIC y el Conocimiento va contra la visión clasica de la política. De ahí que Bildu haya tenido la mejor campaña electoral, que le ha salido gratis. Un éxito que hay que agradecer, entre otros, al Gobierno, al PP y al Poder Judicial.
  • Las Redes Sociales son un instrumento no coyuntural. Hoy mismo podemos comprobar cómo muchos dirigentes políticos ya han desaparecido. Ni siquiera para dar las gracias.
  • Los 800.000 jóvenes que han votado por primera vez en estas Elecciones no han conseguido ser tenidos en cuenta. Dentro de un año serán casi 860.000. Es hora de ponerse las pilas, porque ellos ya se las han puesto y el movimiento 15M no se va a marchar. Es la alternativa para una sociedad deseosa de participar en su futuro.
  • El PSOE tenía claro que el desastre era posible, porque era bastante evidente. Sin embargo, hoy todo está ya encauzado, dando la voz a un par de “disidentes”. Griñán vuelve a decir que será candidato si el partido se lo pide. Hace falta ser poco innovador para decir estas cosas tan poco inteligentes.
  • El PP, el gran partido de España en estos momentos, tiene que evitar radicalizarse y dejarse llevar por los que están esperando en la esquina a su enemigo. Estamos en un serio peligro de regresión democrática y es hora de que los conservadores demuestren que han superado los síndromes del pasado. Es parte del éxito de Zoido, aunque leyendo lo que decían ayer mismo desde los medios conservadores, ya le están animando a salirse del equilibrio.

Finalmente, un ruego personal. Mantengamos la calma. Parece evidente, pero no lo es tanto. De hecho, ayer mismo me estuvieron hablando de la organización de la nueva Intereconomía, esta vez pensada como martillo del PP. Más de lo mismo.